Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

Canto a mi soledad [iii]

«... con ella no escondo cartas entre la manga...»

Darío Jaramillo

Oh soledad, calcinante acudes a mis súplicas.

Eres cuenco al que me ensamblo,
territorio al que mi sangre se ajusta,
horma ladera de mi espaldar,
arrullo que de arrullar jamás se aleja.
Afluyes rauda a mi convocatoria, sin que te frunzas,
tus puntillas encogidas penetran como un gotero
con ese tuyo ajetreo de no importunar.
Son de aceite tus bisagras y tu adhesión testaruda,
y ese es tu entrar o salir con obstinado silencio.

Caudal si es mi sed caudal,
si las miserias me arrojan de ti,
cuando esa angustia.
Cauce si es mi gula cauce,
si las victorias me ahuyentan de ti,
cuando en tinieblas.

Oh dulce maga, sibila de mis afanes,
magnetita de mi adivinación, órbita de mis alientos.
Delicadísima piel, aúrica armadura mía,
esencialmente tu crema es mi rotunda devoción
¡y esa cópula!, la prueba terca de nuestra virginidad.

¿Qué de mí habría si huyeses?: ¡huesos ateos!
¡Oh soledad, súmete en mi sacramento, desnuda!

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