Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

101

El extranjero, se descubrió a sí mismo en el Libro.
A sus mismos y al poeta.
Poeta, que escasas veces
logra acierto en traspasar la coraza de extranjero.

101-bis

El extranjero, se descubrió a sí mismo en el Libro.
A sí mismo y al autor.
El autor solo descubre borrones en el extranjero.

102

El Libro es flecha y diana con imán.
Es bitácora, indescriptible y profunda, del extranjero.
El Libro, es destino del autor, y también es lealtad a su benigna osadía.
El Libro es un bumerán, infatigable.

103

A vacilantes palabras se oponen antiguas palabras tercas
a un confuso borrador los tozudos manuscritos
a cada autor el autor que le persigue.
Es la senda interminable
de la evolución.

104

El diálogo habría de ser la raíz.
La obstinación, el tronco seco del improperio.
Y la envidia con su expolio jamás abono, o no florece el jardín.

105

Cada palabra de él, contiene la itinerancia del inmigrante
del progenitor, de su amante y de sus hijos.
Por eso, en su instantánea voz
reside la eternidad.

Volver