Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

106

El escritor y el lector son infieles complementarios
tan extraños como el arco y su flecha.
La diana los aleja, o une
para siempre.

106-bis

El escritor y el lector, recíprocos extranjeros.
El Libro los une o los separa
para siempre.

107

Casi nunca un extranjero se alberga
en tu elegante morada.
¡Es tan lejos!

107-bis

Con fecuencia el extranjero se para
frente a la mejor morada.
Era su sueño.

108

Su libro son las entrañas del escritor.
Así, cada vez que sus palabras desgarran las hojas
es que se ha vuelto un extraño de sí.
Se ha traicionado.

109

El escritor es el solitario responsable del Libro
ante el ineludible extranjero.
Y lo es, por tanto,
de todas sus palabras escritas
y, más aún, de la palabra que no osó escribir.

110

Nuestra existencia es pasarela espinosa
entre dos nunca aspiradas inexistencias.
En ellas volaba libre, sin ídolos ni cebos
y en esta, rueda sobre ídolos con cepos.

110-bis

La existencia es un puente sin pretil
de una a otra inexistencia.
En ellas no hay extranjero
en aquella somos todos extranjeros.

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