Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

141

Sonrisa enferma, en su camino al vacío
va transformándose en mueca
y su voz en un chirrido
y su ojo en foso.

142

Demasiadas veces
en aquellos todos sin escucharse
el segundo no lograba aprehender al primero
ni este al segundo.

143

Súbito un día
«tú y yo», dijo el nativo.
Sí, efectivamente sí, «tú y yo».
Anhelaba esa propuesta, el extranjero.

144

La dualidad «tú–yo», nuestra coronación
la abundante, la intercambiable.
¡Ay, sabiduría de espejo
utopía de cristal!

145

De Cero partimos, hacia Cero vamos.
Nos marcan tanto
que logramos lo imposible por dividir
este único tejado
en ridículos añicos, edenes de arena.
Sin casi, en ceros.

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