Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

166

Como la onda primera que una piedra genera en el lago
un extranjero primero, único, contiene a infinidad de extranjeros.
Como las ondas contienen y paren retoños que insisten en la unicidad
así igualmente a cada extranjero le siguen más únicos extranjeros exploradores.

167

Lanza el autor una intrusión fructífera
decreciente intensidad a medida que se extiende.
Igual ocurrió con aquella piedra que fue arrojada al estanque.
Reto de autor y tañidos al extranjero.

168

Por eso la soledad del creador es providencia.
Por eso es inevitable su angustia.

169

Con circular lentitud, y turbación
por sus ojos penetra la esencia del firmamento.
Es irresistible la seducción que desencadenan los creadores.

169-bis

Irresistible es la perturbación
que provoca el autor
de puntillas.

170

La calzada que se eleva desde la ignorancia hasta la hermandad
es igual que la que asciende de la monserga al diálogo
o la que sube de la primera palabra del libro
a la última, esa sólida penúltima.

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