Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

61

El libro, todavía escarcha
ya contenía, en su anhelante glaciar
la gran esperanza en ti, extranjera, mi buenaventura.

62

Cuando la melancolía te empape, extranjera
aquellos ritmos, y tu divisa, estarán cubiertos ya por otras aguas.
¡Qué las ondas verdemar lo sean de tu sosiego!

62-bis

Cuando tú dejes de ser extranjera
tus huellas serán tapadas
por mis cenizas.

63

Alas de aceleración, buitres que se alimentan de recientes genocidios.
Bocas potentes, hienas de mesa nutridas con carne viva.
Y en los entreactos, educados carroñeros.

64

¡Ah, en qué lejanía te ocultas hoy!
¡Qué extraña, qué sabia
tu intimidad!

64-bis

¡Ah, qué alejado estoy de pronto!
¡Qué loca te exige hoy
mi intimidad!

65

Dime, ¿cómo habré de aplicarme para estrecharte?
Yo, extranjero como tú
que comparezco de parte ninguna
y descarrilo en mi estrella ninguna.
Tú, extranjera como yo
dime, ¡cómo rumias que, aún con eso, seré capaz!

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