Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

86

Tras las cenizas de una vida mortal despilfarrada
se instalan meditaciones atribuladas.
Lucecitas a destiempo.

87

Gaseosa mi firmeza, líquidas mis neuronas, sólida mi tentación
me siento débil para enfrentar el rigor contra mi raza.
Quizá tu duda y ese negro albur a cuestas
a desplegarlo contigo me obligue.

88

Sólo un latido es capaz de admirar, de arrullar a otro latido.
Incluso a veces dos admiraciones se compenetran
¡qué pena que eso suceda tan raramente!

88-bis

Solo un latido es imán de otro latido.
A veces, incluso se funden.

89

¿Logrará alguna insumisa, cualquier día
desalojar de frialdades a la opulencia de mi soledad?
Emperrado interrogante, conmovedor.

90

El encuentro es embarazo de una esperanza
extranjera dócil y defraudada.
La despedida no debe ser engaño ni fracaso
apenas ingenua pausa animal.

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