Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

Intuición

«En cuanto a la fascinación, el oído
tiene la música. El ojo tiene la pintura.»

Pascal Quignard

Depuradas, mi águila escudriña y mi sierpe rastrea,
ando en persecución de mi imprescindible acoplamiento:
tu túnica de mí, oscura y potentísima, me fertiliza.
Tu piel habita en mis noches.

Salvajes en caza del duo, viola y arco inesperados,
cachorros acordes nuestros, amantes antes de tocar:
mamaban ya de las ubres rítmicas del mismo oratorio.
Tu piel está en mi música.

Mi gula jadea y descose el puño de las cuaresmas,
mi cielo de boca reclama su dosis ante la hambruna:
mi aria ante la sed de la única sangre que lo saciará.
Sobre tu piel es mi ágape.

¿A qué los hábitos, y el ayuno y el hipócrita cilicio?
¿A qué ocultar tu densidad a mis crudas intemperies?
Reconóceme, beatífica átate al furor de la herejía.
Pinta tus noches en mi piel.

El bulbus tiene la piel,
las yemas y la lengua quieren la piel.

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