Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

Ocultación de mí

«El amor más fuerte es la fantasía.»

Pascal Quignard

Fantasía escondida, tú que me columpias entre tu capital «sí» y la
amargura perpetua del deseo condenado por la fe.

Tú, que me asomas a ese abismo en el que retumba la enjaulada luz
de la noche y deslumbra la asintótica nieve en sus cumbres.

Tú, pedernal de mis jadeos, que provocas repentino socorro en mi genuina
ordenanza, que largamente tenaz crepita y que, al cabo, me abrasa.

Tú, que te dices chorro de lo turbio y antídoto contra vacilaciones, que me
empujas hasta la orilla mágica de la poción, que me anulas la
disciplina y me guías inmensa hacia la dulce densidad del lago de
la embriaguez.

Tú, tutora que me arrastras al más profundo quicio de mi entraña, y
esclava que inocente me arrastras hacia los más oscuros
padecimientos de tirano.

Tú, petirrojo que me sobrevuela, que sereno turbador anida entre violines
timbales, y sereno pico que provoca los orgasmos de mi soledad.

Tú, que me remontas hasta aquella explosiva coincidencia de la que nació
mi luz e irracional me yergues hasta la pretensión de amortalidad.

Alucinación escondida tú, que me alumbras para la enajenación; éxtasis
escondido tú, que me excitas y también me ciegas y apuntillas.
Oh fantasía, que nunca dudas.

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