Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

Partitura tuya [iii]: Ventura

Encaramada a tu alud, el de aversión a piedades y paciencias,
despierta, me arrojo al despeñadero de las urgencias;
¡dulce avalancha!, que a los gemidos me arrastra tu reverencia
y me hunde, irremediable, en tu volcán de perdiciones mortales.

Uncida a mí llevo la balsa, y tu ancla a bordo:
mi deseo son tus vientos, y tu altamar;
mi obstinación es tu aroma, y tu sudor;
mis ímpetus lamen el escalofrío de tus ímpetus
y rajan todos mis lazos con la razón y la fe.
Y lo que fue piel bebé, es adulta taracea,
incrustaciones de nácar y frescura renovada,
con tuyas mi emancipación y la entrega a tu placer.

Encuéntrame y zambúllete / porque tu hoguera
es mi cosmos / porque mi cuerpo
es el castillo que sitian tus garras / porque mi escama
es sequía codiciosa del bautizo de tus caldos / porque mi cuello
se estira al rastro de tus besos más oscuros / porque mis mamas
son estrellas que reclaman las urgencias de tu lengua / porque mi boca
expira si no sorbe de tus salsas / porque mi carne
toda tirita si tus manos no la amasan / porque mi mundo
es redonda intrepidez bajo tus bailes / porque mi higiene
toda ella pide auxilio de rodillas, a tu arma blanca.

Volver