Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

117

Esta pendiente, así de vertiginosa
es convergencia.
Y pronto, sucesivos y pausados
latirán ya venturosos nuestros desfallecimientos.

118

Tal vez sólo era techumbre con las paredes desnudas
quizá no había sino apenas un camastro.
Mas por la noche era madre.

119

Hemos llegado a pensar en construir un iglú para esquivarlos.
Vana fue la pretensión de congelar los abrazos
que incluso entre el hielo ardían.

120

Me apoderé de la luz, situé detrás el telón de la oscuridad
vibrante usurpé la tenacidad de las estrellas
resplandeció el firmamento
a él volaremos.

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