Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

121

Sentía tus armas fogosidad domesticando a mi escudo.
¡Qué inoportuna la aurora me despertó!
Cantó el gallo la ablación.

122

Tus estaciones son cuatro, oh dulce Afrodita
aunque mis almas reclamen
apenas por dos.

123

Tus regalices y tus colores verdosos, como también
las calendas de tus frutos, son cuatro.
Y también me sobran dos.

124

A rastras de la impotencia,
derrotada mi victoria sobre la esterilidad,
envidio al viento y a la lluvia, que te mecen y humedecen.

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