Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

125

Las plegarias son obtusas, igual que los salivazos.
Para el éxtasis, es indeclinable y basta
con asumir la exaltación.

126

Demoledor es que ni vos
todopoderoso sol de globos con órbitas obedientes
tampoco hacer nada puedas contra esta parricida gelidez que eterna acecha.

127

Igual que lo hizo aquel Fausto, pactaría yo, Venus de luz
si tus hogueras turquesas se me entregaran
si mi ritmo retornara a novicio.

128

Meticuloso mi hálito, se dispuso a acicalar el espejo.
Pero tú, vertiginosa, ya lo escribieras
«También, yo te amo».

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