Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

85

En plenaria sumisión, inaturdida
una araña, viuda de la oscuridad, me atrapaba.
Y era su tacto de red temperada, nada que ver con un sueño.

86

De mí agonizaba un tercio; era un sueño de otro tercio.
Y fue el tercero, que indómito tras mi vigilia
se hunde dócil en tu amparo.

87

Tus ojos eran remedos, nostálgicos de lechuza.
Mas ahora, penetrantes más y más
como si rayos de sol.

88

Deambulaba, inmóvil y encorbatado
por las nubes de ceniza.
Tu aura de oscuro y tu diáfano oleaje
me han legado epifanías.

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