Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

Reflexión

La letra A

  1. Abirached, Zeina [Beirut, Líbano, 1980)
    (Libro 'Me acuerdo, Beirut'): Me acuerdo de que mi madre me enviaba varios SMS al día para tranquilizarme. Pero sé que todo lo que vivieron estaba en los mensajes que nunca me envió.
  2. Abril, Juan Carlos (Los Villares, Jaén, España, 1903-1974)
    ('Crisis'): ... en el imperio / del humo hay una esfera herida.
  3. Ady, Endre (Erdmindszent, Hungría, 1877-1919)
    Temo que no se me comprenda, pero tengo un miedo más mortal aún a ser comprendido.
  4. Agh, István (¿Budapest?, Hungría, 1938)
    Y nosotros, que para sobrevivir renunciamos / a la juventud.
  5. Aguado, Jesús (Sevilla, 1961)
    Uno de los secretos mejor guardado de la literatura es el de la importancia que tiene el hecho de «no pertenecer» para escribir bien. No pertenecer a lo que sea (la lengua literaria, el país, la clase dominante, la religión, las costumbres aceptadas) de manera radical, frontal, sostenida. Se trata de un acto de ruptura mental y física que define la vida y la obra de la inmensa mayoría de los grandes escritores, que lo fueron por su talento para las palabras y las historias tanto como para la distancia, la crítica y la duda. Escribir es, o debería ser, negarse a aceptar las directrices del centro, exiliarse del centro, borrar el centro. En este sentido, cualquier escritor de verdad es una suerte de inmigrante: un mestizo que extrae de los sufrimientos que le provoca esa impertinencia a cualquier centro su fuerza expresiva, sus imágenes, sus ideas, sus temas o sus personajes.
  6. Agustín, San (Numidia, África, Tagaste 354–Hipona 430)
    Señor, hazme casto, pero no todavía.
  7. Ajmátova, Anna (Odesa, Rusia, 1889-1966)
    Mi generación / probó poca miel, y es por ello / que sólo el viento silba en la lejanía / y la memoria sólo canta a los muertos.
  8. Alberti, Rafael (Cádiz, 1902-1999)
    Poeta, por ser claro no se es mejor poeta; / por oscuro, poeta, no lo olvides, tampoco.
  9. Alegría, Claribel (Managua, Nicaragua, 1925)
    ('Soltando amarras'): Porque aprendí a quererme / puedo sangrar por tus heridas.
  10. Alighieri, Dante (Florencia, Italia, 1265-1321)
    Así la bestia, que hacia mí venía / me empujaba sin tregua, lentamente / al lugar en el que al sol no se le oía.
p class="centrado">Xoán A. Leiceaga Baltar, Febrero de 2010