Xoán Leiceaga Baltar

POESÍA

REFLEXIÓN

Esta sección nació como complemento a OBRA, más abierto y flexible, con el foco en «lo poético»: el sentido, la calidad y, sobre todo la aproximación a poetas (muestras de poetas —famosos o no, o apenas—, poemas, entrevistas y ensayos, etc.). Como la «poesía» es hija de «alquimia y arte», por ello tienen acogida en REFLEXIÓN.

[Ver más en VIDA y SAL / SALudo]

Poetas iberoamericanos

Viaje por Chile

1 - Poeta - Miguel Arteche Salinas (Nueva Imperial, Chile, 1926-2012)

Arpa rota en la lluvia

Cuando la lluvia tenue detiene los recuerdos
sobre el mar solitario; cuando el tren ha pasado
dejando en los durmientes sus metálicas furias;
cuando tiembla el almendro tocado por los muertos;
cuando la breve música te borra las distancias
y silencioso escuchas que tu cuerpo ha partido,
que sólo estás en otro cuerpo que te recuerda,
vibra tu mano rota mordida por la lluvia.
Murmullos de la muerte, que ascienden lentamente
por tu cuerpo deshecho, hace brotar la lluvia,
cuando alguien pisotea tu cabello extendido
y tu ramaje yerto poblado por el viento.

No hay tiempo si en el agua de diamante

No hay tiempo si en el agua de diamante
que roza nuestros cuerpos
tú y yo nos sumergimos: el agua tuya con el agua mía
de tu boca, y apenas el hundir
de los secretos labios en el mar.
Sólo tu piel abierta
como la abierta noche de la noche
donde tus muslos amanecen.
Y el silencio en los olivos.

No tiene

Los mocasines negros,
la sangre púrpura,
el corazón negro,
el solideo púrpura
las uñas negras,
la fascia púrpura
que rodea una barriga negra,
los labios purpúreos,
las hebillas de oro del poder negro,
la sotana negra de sedosos frufrúes
que silban si el prelado
muy airoso en perfume camina.
Todo esto se vende
en las tiendas de Roma exclusivas.

Y no tiene el Hijo del hombre dónde
reclinar la cabeza.

Cuando se fue Magdalena

Cuando se fue Magdalena.
Cuando tan lejos se fue.

Nadie supo si llovía
la noche de su partida
cuando se fue Magdalena,
cuando se fue.

Nadie vio si se alejaba
por el mar y la montaña.
Nunca se fue Magdalena,
nunca tan lejos se fue.

Nadie dijo si algún día
Magdalena volvería.
Nadie sabe.
...........Yo lo sé.

Nunca volvió Magdalena.
Yo, que estoy muerto, lo sé.

2 - Poeta - Teresa Calderón (La Serena, Chile, 1955)

Danza del vientre danza de la muerte

La vida un trámite del tiempo
pedazo de carne puñado de huesos
disemina células
entre las aguas amnióticas.
Todo ocurre
entre la danza del vientre
y la danza de los muertos.
El telón de fondo
es el vientre tomado por asalto.

Ego sum qui sum

Una parienta desaliñada vieja
agitó el desierto en los relojes
Nací
Se puso el sol en mi camino
y marcó mi tiempo con gruesas señales
la estrella
los dolores
Manos moras me ahuecaron las ojeras
alguien lanzó puñados de violetas sobre mi cara
y un olor a chirimoyas
Cuánta sangre enredada en mis venas
gajos de tiempo trepando
y un ramo de esperanzas blancas
A l fondo el corazón
como una tierra libre y palpitante
donde crecen copihues
Semillas de azafrán pigmentaron mi piel
y me llenaron los ojos de lunas y aceitunas
mi latina cintura pelo cuello cabello
el dolor mordió hasta sangrar
Mis caderas persiguiendo un danzón
Si hay muerte no hay victoria
En la sombra más antigua más antigua
las abuelas sicilianas
pulían su venganza para mí
este catalejo por donde sigo mirando.

Mandala

Cumplí 40.
Vi el universo desplomarse anoche a mis espaldas
y abrirse absoluto hacia adelante un agujero negro.
Después tuve que cumplir 41.
La mitad de mi vida que ya no existe le hizo señas
a la otra mitad que todavía tampoco existe
y juntas mis mitades se burlaron de mí.
De manera que no tuve más remedio que cumplir 42.
Puesta entonces en medio del camino me derrumbo
pedazo de tierra voy tierra en la tierra girando
nadie sabe qué espera en qué futuro si hay futuro
cenizas sombra y sólo sombra sobre figuras de barro
grano de arena polvo en el polvo derramándose
desde hace cuatro mil millones de años.

De ciertas imágenes y semejanzas

Hay madres
parecidas al silencio
de la misma manera
que se parecen al silencio
las mujeres tristes;
esas que se confunden
fácilmente desde lejos
con una antigua fotografía,
o más bien con un lienzo descelado
que espanta la noche
de las habitaciones frías
y persigue fantasmas
por corredores desnudos
hasta el único jardín
—el de la infancia—
donde en nombre de los sueños
conjuran hijos que nunca
aprendieron las reglas
o dejaron de jugar antes que ellas.
Me imagino que su tristeza les viene
a madres como éstas,
de vivir constantemente hacia atrás,
de su claridad cuando observa
que todo lo que saben
no tiene ninguna importancia
y ahí se quedan como pidiendo perdón
porque los años solamente traen años.

3 - Poeta - Oscar Hahn (Ichique, Chile, 1938)

Adán postrero

Sentado en un montón de escombros
espero a la mutante que será mi mujer

Mis pulmones son negros
y mi aliento huele a carbón

El viento dispersa árboles calcinados

Alguien me arranca una costilla
y la costilla se convierte en hollín

Hijo mío me dice
¿por qué me has abandonado?

Y se aleja pisando cenizas radioactivas

A la una mi fortuna a las dos tu reloj

Estuve toda la noche parado frente a tu puerta
esperando que salieran tus sueños

A la una salió una galería de espejos
A las dos salió una alcoba llena de agua
A las tres salió un hotel en llamas
A las cuatro salimos tú y yo haciendo el amor
A las cinco salió un hombre con una pistola
A las seis se oyó un disparo y despertaste

A las siete saliste apurada de tu casa
A las ocho nos encontramos en el Hotel Valdivia
A las nueve los multiplicamos en los espejos
A las diez nos tendimos en la cama de agua
A las once hicimos el amor hasta el exterminio

Ahora son las doce del día
y tengo entre mis brazos al cuerpo de todos mis delitos

En la playa nudista del inconsciente

Un hombre está tendido en la playa nudista del
inconsciente
a esa hora de la noche en que salen dos soles

La parte mujer de hombre corre graciosamente hacia el
agua
La parte hombre camina en dirección a la orilla

En la playa nudista del inconsciente
las dos partes se bañan tomadas de la mano

El sol negro se baña en el horizonte
El sol blanco se pone al rojo vivo
La mujer y el hombre hacen
el amor hasta el vértigo
Sus cuerpos luchan en la arena fosforescente

Y el firmamento se llena de aerolitos
que se desplazan a la velocidad de la luz

Rulfo en la hora de su muerte

Había una luna grande en medio del mundo

Era vieja de muchos años y flaca
como si le hubieran estirado el cuero

Ésta es mi muerte dijo
Si usted viera el gentío de ánimas
que andan sueltas por la calle

Estoy aquí boca arriba
pensando en aquel tiempo para borrar mi soledad

Me mataron los murmullos

Y se fue montado en su macho sin mirar hacia atrás
dejándonos la imagen de la perdición

El duerme
no lo despierten
no hagan ruido

Duró varias horas luchando con sus pensamientos
tirándolos al agua negra del río

Y se fue desmoronando
como un montón de piedras

4 - Poeta - Elías Letelier–Ruz (Santiago, Chile, 1957)

El muelle

Y en el universo,
la curva del tiempo
es mucho más grande que una manzana,
se parece a una línea recta
que el hombre no quiere entender.

Allí,
antes que existieran
tus ojos,
Dios,
la Coca - Cola
y el teléfono,
el universo tenía sentido:
era una lámpara, una manzana,
una fábrica de ladrillos;
era un canto vertido en una copa.

Sin embargo,
el hombre con sus pilares,
parásito bajo el imperio del Sol,
al no poder descifrar su origen,
se llamó hijo de Dios,
para creerse heredero del universo.

Vi matar a un "contra"

Aquí se despeñó otro astro,
confundido con la caspa de la selva,
hecho pulpa de sangre y lodo.

Sobre sus manos apagadas
cae el beso de la lluvia
y busca asilo en la flor que ya murió.

A él no le cantará nadie
y se dormirá con su sueño,
como la hoja podrida del bosque.

¿Quién es mi enemigo?
¿mi hermano, que el "green-go" hizo soñar
con un alfabeto destrozado?

Ya no hay respuestas.
Se fue
como el aserrador diluido en la polea
y no volverá,
nunca más.

Caminando solo

Amo la compostura ordenada del viento,
su crespa uña de enredadera llega hasta mí
y trae algunos olores de fuego al atardecer.

Rodando bajo el árbol del silicio,
entre la duda del cuarzo lechoso
y la arrogancia laureada del ópalo,
murmuro por las calles versos de Emily Dickinson,
y sin saber cómo llego a todas partes,
vuelvo perdido desde el fondo de las lilas de agua,
hecho pájaro con una rara canción.

Juego con la voluntad eólica de mi oscura infancia,
danzo en mis sangrientos territorios desbocados,
y por las calles, enrarecido en la espuma volátil,
esculpo teorías fantásticas
que insulto con una sonrisa:

No hay silencio más allá del silencio.

Teoría de los zapatos

Quiero pedir permiso.
¡No quiero molestar a nadie!
Olvídense de mí por un momento
demos paso a cosas más esenciales.

Ocurre,
por ejemplo,
que siempre me han impresionado los zapatos:
son tan vanidosos como las aceitunas,
y arrogantes como las farmacias;
y aunque yo no estoy de acuerdo,
a veces parecieran que ellos son
lo único valioso que ambula por las calles.
Tienen tanta personalidad como una mueblería;
pasan por tantas partes,
ignorando tantas cosas de los caminos,
que me aterra no saber lo que piensan.

Son tan interesantes sus vidas,
que otro día,
cuando tenga más papel,
apareceré en otra página
para hablarte
sobre la teoría de los cordones.

¡Muchas gracias!

Poetas del mes

1 - Poeta Vicente Huidobro

Vicente Huidobro.jpg

(Santiago, Chile, 1893-1948)

Vida y Poemas

Notas de vida y obra

Vicente Huidobro Fernández nació en el seno de una familia de la elite oligárquica, cursó la enseñanza primaria con institutrices privadas y la secundaria con los jesuitas y, aunque crítico con todo ello nunca abandonó la elegancia como actitud. Realizó frecuentes viajes a Europa, que le valieron un profundo enriquecimiento cultural, particularmente intenso fue el largo período en que residió en París, ciudad a la que llegó en 1916, en plena guerra mundial; allí conoció a Picasso, Juan Gris, Max Jacob y Joan Miró, entre otras figuras. En 1925, con su regreso a Chile, conoce a Ximena, estudiante quinceañera, por la que abandona a su mujer y a sus hijos. El padre de Ximena, poderoso prócer chileno, se opone tajantemente a esa unión, y el poeta regresa a París; pero en 1928, cuando Ximena alcanza la mayoría de edad, viaja Chile, la rapta y retorna a París; son años de plenitud amorosa y creativa.

Al periodo parisino corresponde la fundación del “creacionismo”, en el que sitúa al artista a la altura de un demiurgo tan poderoso como la propia Naturaleza. Fue también un impulsor de la vanguardia poética en América Latina. En 1918, en Madrid, ya era un poeta fecundo, que arrastraba tras sí una interesante producción literaria, seis poemarios impresos en su país natal: Ecos del alma, La gruta del silencio, Canciones en la noche, Pasando y pasando, Las pagodas ocultas y Adán, otro en Buenos Aires, El espejo de agua, y otro más en París, Horizon Carré; a los cuales añade pronto otros cuatro, Poemas árticos, Ecuatorial, Tour Eiffel y Hallali. Y así..., hasta el libro Últimos poemas que publica su hija Manuela en 1948, el año de su muerte.

DIEZ poemas

Alerta

Media noche
en el jardín
cada sombra es un arroyo
aquel ruido que se acerca no es un coche.

Sobre el cielo de París
Otto Von Zeppelín
las sirenas cantan
entre las olas negras
y este clarín que llama ahora
no es un clarín de la Victoria
cien aeroplanos
vuelan en torno de la luna
paga tu pipa.

Los obuses estallan como rosas maduras
y las bombas agujerean los días
canciones cortadas
tiemblan entre las ramas
el viento cortisona las calles
como apagar la estrella del estanque.

Arte poética

Que el verso sea como una llave
que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
cuanto miren los ojos creado sea,
y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
el adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
como recuerdo, en los museos;
mas no por eso tenemos menos fuerza:
El vigor verdadero
reside en la cabeza.

Por qué cantáis la rosa, ¡oh poetas!
Hacedla florecer en el poema;
sólo para nosotros
viven todas las cosas bajo el sol.

El Poeta es un pequeño Dios.

Basta señora arpa de las bellas imágenes

Basta señora arpa de las bellas imágenes
de los furtivos cosmos iluminados
otra cosa, otra cosa buscamos
sabemos posar un beso como una mirada
plantar miradas como árboles
enjaular árboles como pájaros
regar pájaros como heliotropos
tocar un heliotropo como una música
vaciar una música como un saco
degollar un saco como un pingüino
cultivar pingüinos como viñedos
ordeñar un viñedo como una vaca
desarbolar vacas como veleros
peinar un velero como un cometa
desembarcar cometas como turistas
embrujar turistas como serpientes
cosechar serpientes como almendras
desnudar una almendra como un atleta
leñar atletas como cipreses
iluminar cipreses como faroles
anidar faroles como alondras
exhalar alondras como suspiros
bordar suspiros como sedas
derramar sedas como ríos
tremolar un río como una bandera
desplumar una bandera como un gallo
apagar un gallo como un incendio
bogar en incendios como en mares
segar mares como trigales
repicar trigales como campanas
desangrar campanas como corderos
dibujar corderos como sonrisas
embotellar sonrisas como licores
engastar licores como alhajas
Electrizar alhajas como crepúsculos
tripular crepúsculos como navíos
descalzar un navío como un rey
colgar reyes como auroras
crucificar auroras como profetas
Etc. etc. etc.
Basta señor violín hundido en una ola ola
cotidiana ola de religión miseria
de sueño en sueño posesión de pedrerías.

Campanario

A cada son de la campana
un pájaro volaba:
Pájaros de ala inversa
que mueren entre las tejas,
donde ha caído la primera canción.

Al fondo de la tarde,
las llamas vegetales.
en cada hoja tiembla el corazón,
y una estrella se enciende a cada paso.

Los ojos guardan algo
que palpita en la voz.
sobre la lejanía
un reloj se vacía.

El espejo del agua

Mi espejo, corriente por las noches,
se hace arroyo y se aleja de mi cuarto.

Mi espejo, más profundo que el orbe
donde todos los cisnes se ahogaron

Es un estanque verde en la muralla
y en medio duerme tu desnudez anclada.

Sobre sus olas, bajo cielos sonámbulos,
mis ensueños se alejan como barcos.

De pie en la popa siempre me veréis cantando.
Una rosa secreta se hincha en mi pecho
y un ruiseñor ebrio aletea en mi dedo.

Hija

Tengo tu rostro entre las manos
oh aire dulce retrato de aire
anillo del mundo y del pasado
tu rostro de silencio
rostro de lámpara tierna
con qué facilidad te formas en mis ojos
cómo vuelves alegrando la negrura.

Miseria del recuerdo
en el umbral del frío la selva se hace sueño
se desprenden las hojas
se mueren las miradas gota a gota.

La poesía es un atentado celeste

Yo estoy ausente pero en el fondo de esta ausencia
hay la espera de mí mismo
y esta espera es otro modo de presencia
la espera de mi retorno
yo estoy en otros objetos
ando en viaje dando un poco de mi vida
a ciertos árboles y a ciertas piedras
que me han esperado muchos años
se cansaron de esperarme y se sentaron.

Yo no estoy y estoy
estoy ausente y estoy presente en estado de espera
ellos querrían mi lenguaje para expresarse
y yo querría el de ellos para expresarlos
he aquí el equívoco el atroz equívoco.

Angustioso lamentable
me voy adentrando en estas plantas
voy dejando mis ropas
se me van cayendo las carnes
y mi esqueleto se va revistiendo de cortezas
me estoy haciendo árbol.

Cuántas cosas me he ido convirtiendo en otras cosas
es doloroso y lleno de ternura.

Podría dar un grito pero se espantaría la transubstanciación.
Hay que guardar silencio. Esperar en silencio.

Solitario invencible

Resbalando
como canasta de amarguras
con mucho silencio y mucha luz
dormido de hielos
te vas y vuelves a ti mismo
te ríes de tu propio sueño
pero suspiras poemas temblorosos
y te convences de alguna esperanza.

La ausencia el hambre de callar
de no emitir más tantas hipótesis
de cerrar las heridas habladoras
te da una ansia especial
como de nieve y fuego
quieres volver los ojos a la vida
tragarte el universo entero.

esos campos de estrellas
se te van de la mano después de la catástrofe
cuando el perfume de los claveles
gira en torno de su eje.

Sombra

La sombra es un pedazo que se aleja
camino de otras playas
en mi memoria un ruiseñor se queja
ruiseñor de las batallas
que canta sobre todas las balas
hasta cuándo sangrarán la vida
la misma luna herida
no tiene sino una ala
el corazón hizo su nido
en medio del vacío
sin embargo
al borde del mundo florecen las encinas
y la primavera viene sobre las golondrinas.

Vaso

La puerta
abierta hacia la noche,
y el pájaro sonámbulo en los bosques
bebe
estas auroras rojas.

Los dioses blancos de tu boca
ahogándose en el vaso.

Aquel mar es tan profundo
que temblaban los barcos.

Sigamos.

Mis ojos entre el humo.
Y a la orilla del mundo,
tu mano
tendida a los naufragios.

Ahora nadie canta.

El planeta vacío que dormía en la copa
está en mi garganta.

Pequeño ruiseñor.

FIN de los poemas de Vicente Huidobro

Poetas del mes

2 - Poeta Nicanor Parra

Nicanor Parra.jpg

(Chillán, Chile, 1914)

Vida y Poemas

Notas de vida y obra

Nicanor Parra Sandoval (Chillán, Chile, 1914), es uno de los espíritus creativos más importantes de habla española, un poeta rebelde y esencial por la gran calidad de su obra. Irrumpe en la década de los 40 y otorga a la poesía chilena un nuevo giro, al romper los paradigmas habituales que convierte a la poesía chilena en una nueva vanguardia, produciendo una revolución en el contexto latinoamericano. En su libro Poemas y antipoemas establece el nuevo concepto de "antipoesía", con el cual instaura en la lírica el lenguaje conversacional del pueblo, el nihilismo, la ironía ingeniosa, la crítica corrosiva, la desacralización del yo poético, el uso de los grafitos y la expresión audiovisual.

A destacar su diálogo permanente poetas de altura como Ezra Pound, Allen Ginsberg y Lawrence Ferlinghetti, con el mismísimo William Shakespeare y con su admirado Juan Rulfo; y, naturalmente, el enorme número de premios y reconocimientos de alto nivel. La obra de Parra abarca más de 75 años y alrededor de una treintena de poemarios, a los que se suman numerosas antologías, catálogos, exposiciones visuales y colaboraciones en diversos proyectos artísticos; sus obras van desde Cancionero sin nombre (1937) y Poemas y antipoemas (1954) hasta Lear, Rey & Mendigo (2004) y Discursos de sobremesa (2006).

DIEZ poemas

IX

Ahora que ya revelé mi secreto
quisiera despedirme de todos ustedes
en total armonía conmigo mismo
con un abrazo bien apretado
por haber llevado a feliz término
la misión que el Señor me encomendó
cuando se me apareció en sueños
hace la miseria de 22 años
juro que no le guardo rencor a nadie
ni siquiera a los que pusieron en duda mi virilidad
sepan esos reverendos señores
que soy un hombre totalmente normal
y perdonen si me he expresado en lengua vulgar
es que esa es la lengua de la gente.

Cachureo

Decidme hijos hay Marx
Sí padre:
Marx hay
Cuántos Marxes hay?
Un solo Marx no +
Dónde está Marx?
En el culo*
en la tierra
y en todo lugar

Aleluya?
Aleluya!

* dice culo
léase cielo

Cambios de nombre

A los amantes de las bellas letras
hago llegar mis mejores deseos
voy a cambiar de nombre a algunas cosas.

Mi posición es ésta:
El poeta no cumple su palabra
si no cambia los nombres de las cosas.

¿Con qué razón el sol
ha de seguir llamándose sol?
¡Pido que se llame Micifuz
el de las botas de cuarenta leguas!

¿Mis zapatos parecen ataúdes?
Sepan que desde hoy en adelante
los zapatos se llaman ataúdes.
Comuníquese, anótese y publíquese
que los zapatos han cambiado de nombre:
Desde ahora se llaman ataúdes.

Bueno, la noche es larga
Todo poeta que se estime a sí mismo
debe tener su propio diccionario
Y antes que se me olvide
al propio dios hay que cambiarle de nombre
que cada cual lo llame como quiera:
Ese es un problema personal.

El hombre imaginario

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.

La poesía terminó conmigo

Yo no digo que ponga fin a nada
no me hago ilusiones al respecto
yo quería seguir poetizando
Pero se terminó la inspiración.
La poesía se ha portado bien
yo me he portado horriblemente mal.

Qué gano con decir
yo me he portado bien
la poesía se ha portado mal
cuando saben que yo soy el culpable.
¡Está bien que me pase por imbécil!

La poesía se ha portado bien
yo me he portado horriblemente mal
la poesía terminó conmigo.

De:A propósito de la escopeta

POESÍA POESÍA todo poesía
hacemos poesía
hasta cuando vamos a la sala de baño

palabras textuales del Cristo de Elqui

mear es hacer poesía
tan poesía como tañer el laúd
o cagar o poetizar o tirarse pedos

y vamos viendo qué es la poesía

palabras textuales del Profeta de Elqui

*

Y POR FAVOR destruye este papel
la poesía te sigue los pasos
a mí también
a todos nosotros

Resurrección

Una vez en un parque de Nueva York
una paloma vino a morir a mis pies
agonizó durante algunos segundos
y murió
pero lo que nadie me va a creer
es que resucitó de inmediato
sin darme tiempo para reaccionar
y emprendió el vuelo
como si nunca hubiera estado muerta

y yo me quedé mirándola zigzaguear
entre los edificios de departamentos
y me quedé pensando tantas cosas

era un día de otoño
pero que parecía primavera

Tres poesías

1

Ya no me queda nada por decir.
Todo lo que tenía que decir
ha sido dicho no sé cuántas veces.

>

2

He preguntado no sé cuántas veces
pero nadie contesta a mis preguntas.
Es absolutamente necesario
que el abismo responda de una vez
porque ya va quedando poco tiempo.

3

Sólo una cosa es clara:
Que la carne se llena de gusanos.

Último brindis

Lo queramos o no
sólo tenemos tres alternativas:
El ayer, el presente y el mañana.

Y ni siquiera tres
porque como dice el filósofo
el ayer es ayer
nos pertenece sólo en el recuerdo:
A la rosa que ya se deshojó
no se le puede sacar otro pétalo.

Las cartas por jugar
son solamente dos:
El presente y el día de mañana.

Y ni siquiera dos
porque es un hecho bien establecido
que el presente no existe
sino en la medida en que se hace pasado
Y ya pasó...,
como la juventud.

En resumidas cuentas
sólo nos va quedando el mañana:
Yo levanto mi copa
por ese día que no llega nunca
pero que es lo único
de lo que realmente disponemos.

Yo Jehová decreto

Yo Jehová decreto
que se termine todo de una vez
hago la cruz al sistema solar

hay que volver al útero materno
doy por finiquitada la cosa

que no se escape nadie
que se termine todo de golpe
para qué vamos a andar con rodeos

está muy bien la Guerra de Viet-Nam
está muy bien la Operación a la próstata
Yo Jehová decreto la vejez

ustedes me dan risa
ustedes me ponen los nervios de punta
sólo un cretino de nacimiento
se arrodilla a venerar una estatua

francamente no sé qué decirles
estamos al borde de la Tercera Guerra Mundial
y nadie parece darse cuenta de nada

si destruyen el mundo
¿creen que yo voy a volver a crearlo?

FIN de los poemas de Nicanor Parra

Fuentes utilizadas

Páginas varias de internet, entre ellas::
«www.letras.s5.com/archivoarteche.htm»
«www.artepoetica.net/Oscar_Hahn.htm»
«www.poemaspoetas.com/elias-letelier/»
«www.uchile.cl/cultura/teillier»
«www.vicentehuidobro.uchile.cl/poemas_principal.htm»
«www.poesias/nicanor_parra.htm»

Xoán A. Leiceaga Baltar, Mayo de 2015

BIBLIOTECA de REFLEXIONES —> Apunte

Inicio: Desde febrero 2010 Reflexión ofrece reflexiones sobre entrevistas a poetas (G. Rojas, por ejemplo) y otros artistas; después, desde octubre 2011 se extiende hacia el poema-libro Descripción de la mentira del maestro A. Gamoneda. Surge pronto la decisión de conservar el carácter mensual y así nace la creciente biblioteca de consulta, que supera ya el mes de meses y se almacena en Biblioteca de reflexiones, al final de Reflexión.

Segunda parte: En julio 2012 se abre un camino de especial dedicación a la mujer poeta, porque sí y por ir en contra de olvidos improcedentes; además, me sirve de gracias a mis lectoras, que asombrosamente existen. Y ahí comienza el ABeCé de Mujeres Poetas, que la Z completa este diciembre de 2014 y que va de la rusa Anna Ajmátova a la alemana Unica Zürn.

Tercera parte: 2015 se aborda con nueva savia, un recorrido por poetas en español, desde la A de Argentina a la V de Venezuela. Luego, para ascender a lo iberoamericano, preveo incorporar a poetas del portugués e, incluso, a los de las otras tres lenguas existentes en Iberia, una de ellas la mía.